viernes, 16 de octubre de 2009

Revolución de Octubre del 34. Primera Parte



La entrada de la CEDA en el gobierno de Lerroux desencadena un sentimiento de rechazo dentro de las filas socialistas, que no acogen de buen grado la decisión del presidente de la República Alcalá Zamora de permitir la incorporación de tres ministros cedistas en el gobierno. Es más, el PSOE no solo no aceptará esta decisión, sino que intentan que se realicen unas elecciones anticipadas.

Esta lucha política, junto con el desencanto obrero por la participación socialista en el gobierno del anterior bienio y el recelo que se tenía a la creciente admiración de la ideología fascista que Gil Robles y los suyos comenzaban a pregonar, hicieron que el movimiento proletario se radicalizase de tal manera que dentro de sus filas se comenzó a tratar, cada vez más, el tema de la insurrección armada.

Así llegamos al día 5 de octubre donde vemos como la UGT madrileña declara una huelga general, que no será secundada por la otra gran potencia sindical, la CNT. Este hecho hace que la rebelión alcance a durar unas pocas horas, por su escaso seguimiento, y que sólo tenga como consecuencia el encarcelamiento de alguno de los dirigentes ugetistas que promovieron dicha huelga.

Esta falta de interés por la movilización no sólo se verá en Madrid, ya que en Andalucía pasará otro tanto de lo mismo. El campesinado y los obreros andaluces no secundarán el paro por el agotamiento, tras haber protagonizado violentos disturbios desde hacía meses hasta entonces.

Otros lugares donde el acontecimiento tomará matices importantes los tenemos en el País Vasco y Cataluña, que llevarán este conflicto al campo nacionalista. Por un lado, la UGT vasca secundará la revuelta, pero por el otro el nacionalismo no lo hará, por lo que habrá graves enfrentamientos entre ellos, llegando a producirse varios muertos por cada bando.

En el otro caso, el catalán, se aprovechará la insurrección para proclamar un Estado Catalán dentro de una República Federal Española. Enterado el gobierno de este hecho decretará el estado de guerra en Cataluña y ordenará que el ejército tome el poder por la fuerza.Tras esto, el presidente de la Generalitat, Lluís Companys, será encarcelado junto a todo su gobierno y éste lo sustituirá un Consell de la Generalitat designado por el propio órgano central.

Por tanto, al llegar al caso asturiano, nos encontramos con un panorama dantesco donde todos los intentos por secundar la huelga han sido poco seguidos o aplastados por el gobierno en pocas horas. Pero esto en Asturias no pasará porque la alianza obrera ya estaba consolidada, desde hacía unos meses, en un pacto entre la UGT, CNT y FSA (Federación Socialista Asturiana) dependiente del PSOE . De esta alianza surgirá la UHP (Uníos Hermanos Proletarios). El pacto sindical y político aumentará cuando se una el PCE, durante el transcurso de la insurrección.

Así, después de tomarse puestos de la Guardia Civil, ayuntamientos, etc… a golpe de dinamita, se proclamará en Oviedo la República Socialista Asturiana y se formará el Comité Revolucionario del cual Ramón González Peña será su primer presidente.



Hasta aquí la primera parte la revolución, mañana podre la siguiente parte.Espero que os sea interesante.


Un saludo!!

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