jueves, 15 de abril de 2010

Primer matrimonio homosexual en España



En nuestros días, afortunadamente, las relaciones entre personas del mismo sexo son un hecho totalmente normalizado para la sociedad. No fue este el caso de nuestras dos protagonistas, que a principios del S.XX lucharon por su amor.

Marcela y Elisa se conocieron en la Escuela de Maestras de La Coruña, donde se estaban formando como profesoras de enseñanza primaria. Desde el primer momento su relación fue más intensa de lo normal para aquella época, por lo que los padres de Marcela, temerosos de que se pudiese formar un escándalo mayor, la enviaron a terminar sus estudios a Madrid.

Su reencuentro ocurrió años después, cuando las dos se encontraban trabajando ya como maestras en La Coruña y debido a la cercanía de los pueblos donde ejercían decidieron vivir juntas, ocultando su relación a la opinión pública.

Pero pronto las habladurías se hicieron dueñas de las calles del pequeño pueblo gallego y las dos mujeres, agobiadas por la presión popular, decidieron crear un plan para burlar todas las barreras sociales que les impedían vivir su amor. Así, tras un tiempo, fingieron una discusión y se separaron. Esto sirvió para que Elisa, tomando la identidad de un primo suyo desaparecido en un naufragio, formalizase su situación con el nombre de Mario, llegando incluso a bautizarse por la iglesia.

Ya como un hombre, Elisa (Mario) vuelve al pueblo donde vivía con Marcela y anuncian su boda. Nadie en la familia ve nada extraño en el parecido de Mario con Elisa porque, previamente, Marcela había explicado que era un primo de su ex amiga y que el parecido entre ellos era mayúsculo.

Este enlace se celebraría el 26 de Mayo de 1901 en la parroquia de San Jorge oficiado por el padre Cortiella. Tras la boda el nuevo matrimonio siguió viviendo en el mismo pueblo haciendo una vida normal de pareja. Pero el pueblo sabía del engaño y no tardaron en comunicárselo a la prensa, que acudió a cubrir la noticia de inmediato.


Como consecuencia de la publicación en los medios nacionales del caso del extraño matrimonio, el mismo cura que las esposó dictó su excomunión. También fueron despedidas de sus respectivos trabajos y la policía ordenó su búsqueda y captura. A las dos enamoradas no les quedó más remedio que huir, primero a Vigo y luego a Oporto, donde se instalaron de manera definitiva.

Aquí fueron encarceladas, pero el gran apoyo que el pueblo luso les brindó hizo que el juez les diese la libertad. A los pocos meses, los medios de comunicación Portugueses se hicieron eco de la noticia del nacimiento del primer hijo de la pareja. Esta vez, el tono burlesco de la prensa propició que la opinión popular dejase de ser tan favorable a la pareja y se les comenzase a tratar poco menos que como apestadas

En 1902 nuevamente, como fruto del reclamo de extradición que la administración española exigía a la portuguesa, la pareja tiene que emigrar (esta vez a Argentina) para poder seguir viviendo tranquilas.
La entrada en el país no les fue fácil. Elisa tendrá que casarse con un hombre y así poder reclamar la entrada de Marcela y su hijo como su fuera su hermana y su sobrino. Pero el tiempo descubrió el engaño ya que Elisa se negó constantemente a consumar con su marido y éste, indignado, decidió investigar el pasado de su esposa. Así fue como dio con la verdadera identidad de las dos mujeres.

El intento de Jensen, marido de Elisa, de anular el casamiento hizo que las dos mujeres volviesen a enfrentarse con la justicia. Esta vez, el juez dictaminó que el matrimonio sí era válido porque se había celebrado entre un hombre y una mujer.

Será en esta fecha (1904) cuando se perderá la pista de estas dos valientes amantes, lo que engrandece, todavía más, su mito.

(Lo curioso de esta historia es que ni la iglesia, ni el registro civil anularon las actas de la boda por lo que esta bonita historia de amor se convirtió en el primer matrimonio homosexual de la historia en España)

Para más información podéis consulta el libro de profesor Narciso Gabriel: "Elisa y Marcela: más allá de los hombres".

24 comentarios:

CAROLVS II, REX HISPANIARVM dijo...

Siempre he sido un férreo defensor del matrimonio homosexual-lesbiano, sin dudas estas dos mujeres merecen todo el respeto por luchar por su amor en una época tan dura como aquella.

Te doy las gracias por esta hermosa entrada.

Un saludo.

Cayetano dijo...

Curiosa y original entrada.
Malos tiempos aquellos para los que querían ser libres. Unos adelantados para su época.
Un saludo.

Mila dijo...

Me encantó la entrada Pablo y anoto el nombre del libro. Cada vez nos descubres algo nuevo, felicidades por ello.
Me alegro que no destruyesen las actas, y aunque (estos días ando algo pesimista) la situación ha cambiado, todavía queda muuuuucho por hacer con respecto a este tema, y no sólo me refiero a la moral católica.
Un saludo, Pablo!

Xibeliuss dijo...

Una historia fascinante. ¡Qué valor mostraron!

Babbilonia dijo...

Preciosa historia y todo un alarde de valentía por parte de estas dos mujeres, cuyo único pecado fue amarse.
Que sirva de ejemplo.

Saludos

Dissortat dijo...

Una historia fascinante. Afortunadamente las cosas han cambiado y espero que sigan cambiando o mejorando. Yo no creo en el matrimonio, no lo considero necesario en ningún caso, pero respeto a todos a quellos que líbremente deciden casarse, sean del sexo que sean.
Salud

Las Reinas Del Garito dijo...

Unas luchadoras. Curiosa y triste historia.

Esperamos que terminasen sus días con algo más de tranquilidad.

Saludos.

Trecce dijo...

Había leído algún trabajo en prensa, hace tiempo, con esta curiosa historia que ahora nos traes a tu blog. Todo un ejemplo de valentía.

La Dame Masquée dijo...

Que historia apasionante!
Me ha encantado como lucharon y como recurrieron a todo lo imaginable por conseguirlo. Y ademas ese buen final, que demuestra que de algun modo lo consiguieron.

Feliz dia, monsieur

Bisous

Nikkita dijo...

Una historia impresionante, Pablo. Desde luego merecen todo el respeto del mundo por todo lo que fueron capaces de hacer con tal de llevar adelante su amor, en contra del mundo entero. Admirable, y valientes porque en aquellos tiempos las cosas eran bien diferentes.
Muy buena entrada!!!.
Besos.

Pablo D. dijo...

Dos luchadoras, Carlous. Sin duda merecen que la historia no se olvide de ellas como hace con tantos otros...

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Muy adelantadas para su época, Cayetano.

Profesoras, que si les hubieran dejado seguir trabajando habrían transmitido a sus alumnos valores muy importantes en aquella época...

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Sí, la lucha sigue, Mila. Todavía hay muchas personas que tienen prejuicios hacia las personas que son diferentes.

Poco a poco la gente se va concienciando más y ya se va aceptando ver a dos personas del mismo sexo caminando, agarradas de la mano, por la calle.

¡Ánimo, Mila!

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Un valor único. Mientras otros no tenía más remedio que esconder sus tendencias, ellas lucharon con todos los medios a su alcance para poder vivir su amor...

Un saludo Xibeliuss!

Pablo D. dijo...

Tiene que servir de ejemplo, sí Babilonia.

La vida, el amor, la educación es la misma venga de la tendencia sexual que venga...

Atrás tenemos que dejar la famosa frase: "Peras con peras y manzanas con manzanas"...

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Esperemos todos que siga siendo así, porque querrá decir que estamos viviendo en una sociedad infinitamente mejor.

Un saludo, Dissortat!

Pablo D. dijo...

Por lo que leí, desconozco como terminó su historia. Ésto es lo hace que el mito se engrandezca mucho más...

Un saludo, Reinas!

Pablo D. dijo...

Yo descubrí el tema por la prensa y me interesó mucho. Por eso me puse a buscar algo de información sobre ellas.

El siguiente paso es encontrar el libro y leermelo.

Un saludo, Trecce!

Pablo D. dijo...

Es una historia fantástica, madame.

He leído por ahí que ya había unas cuantas productoras interesadas en adquirir los derechos para hacer una película. Sin duda sería un film apasionante.

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Desde el principio contaron con la negativa de todo su entorno...

Se las ingeniraron como buenamente pudieron para seguir luchando por su amor.

¡Lo admirable es que no se dieron nunca por vencidas!

Un saludo, Nikkita!

Patri O. dijo...

Qué admirable que se atreviesen a superar todas esas adversidades y qué intolerantes las personas que vieron algo malo en ello. Actualmente parece que es algo aceptado, aunque más que aceptación yo diría que es resignación, todavía es algo que no todo el mundo ve con buenos ojos y que tampoco puede "airearse" en muchos casos.

Pablo D. dijo...

La intolerancia abundaba en aquella época. Recordemos que estamos hablando de principios del S.XX.

Si que tienes razón en lo que dices, muychísima gente no se ha atrevido todavía a declarar su tendencia por el miedo al qué dirán y el posterior rechazo. Pero esa resignación que tú dices, para mí es positiva porque el día de mañana se convertirá en aceptación...

Un saludo, Patri!

Carolina dijo...

Pablo D.: que mujeres tan valientes, las peripecias que tuvieron que pasar por sentir distinto, no fue nada facil enfrentar a la sociedad en aquellos dias... por suerte parece que la cosa esta cambiando.

Un abrazo

Pablo D. dijo...

No lo tuevieron nada fácil para poder vivir su amor, Carolina.

Esperemos que sirvan de muestra para que todas las tendencias sexuales sean toleradas...

Un saludo!

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