lunes, 24 de mayo de 2010

Discurso de Belarmino Tomás (1934)



Discurso de Belarmino Tomás en el balcón del Ayuntamiento de Sama

18-10-1934

Camaradas, soldados rojos: aquí ante vosotros, sin ningún temor, seguros de que hemos sabido cumplir el mandato que nos habéis confiado, venimos a daros cuenta de la triste situación en que ha caído nuestro glorioso movimiento insurreccional. Vamos a daros cuenta de las conversaciones sostenidas por nosotros con el general del ejército enemigo, así como de las bases propuestas por éste y que debemos aceptar si queremos la paz.
Tened en cuenta, queridos camaradas, que nuestra situación no es otra que la de un ejército vencido. Vencido momentáneamente. Todos, absolutamente todos, hemos sabido responder como corresponde a trabajadores revolucionarios. Socialistas, comunistas, anarquistas y obreros sin partido, empuñamos las armas para luchar contra el capitalismo el 5 de octubre, fecha memorable para el proletariado de Asturias.
No somos culpables del fracaso de la insurrección, puesto que en esta región hemos sabido interpretar el sentir de la clase trabajadora, que ha sabido demostrar su voluntad con hechos concretos. No sabemos quién o quiénes han sido los culpables del fracaso de nuestro movimiento. El tiempo permitirá que todo esto se ponga en claro. Lo que si podemos decir es que en el resto de las provincias los trabajadores no han respondido como era su deber. Y ante esta abstención, el Gobierno ha podido combatirnos, no sin antes tener que movilizar cerca de cuarenta mil hombres armados con los medios de guerra más modernos y perfeccionados.
Sólo nuestra región resiste y lucha contra el ejército y el Gobierno de la burguesía. El resto de la península no da señales de vida en lo que a la insurrección se refiere, si bien en algunas provincias ha sido declarada la huelga general, pero sin pasar a más.
La lucha no se ha planteado como las necesidades exigían. Existía y existe el temor de coger las armas, y este temor, por no llamarlo traición, es el que ha determinado precisamente el fracaso de nuestro movimiento, tan valientemente y con tanto heroísmo sostenido aquí por espacio de quince días. Tenemos fusiles, ametralladoras y cañones, pero nos falta lo esencial, que son las municiones. No disponemos de un solo cartucho. En nuestros frentes los soldados rojos se ven obligados a sostener el avance enemigo, empleando para ello la dinamita. Sólo con esto pueden los soldados rojos tener a raya al ejército adversario. Como comprenderéis, esta situación no se puede prolongar un día más, pues disponerse a resistir significa el ser copados por nuestros enemigos y ser pasados a cuchillo. Ninguna ayuda podemos esperar del proletariado del resto de la península, ya que éste no es más que un mero espectador del movimiento de Asturias, y ante esta situación no es posible seguir luchando por más tiempo con las armas en la mano.
La artillería enemiga está emplazada y dispuesta a destruir nuestros pueblos. Nadie mejor que nosotros puede saber los estragos causados por la aviación. Si reflexionamos sin apasionamiento, veremos que sólo se nos ofrece un camino: organizar la paz. Para ello hemos consultado a los Comités Revolucionarios existentes, así como a los jefes de grupo, que se han reunido en los campos de batalla y han dado su opinión. El acuerdo adoptado por unos y otros, junto con el Comité Regional, ha sido el de tramitar la paz. Así se ha hecho y he aquí las bases presentadas por el general López Ochoa.
(...)

Para acabar de leerlo, pincha aquí.

26 comentarios:

Madame Minuet dijo...

Hombre, este caballero era el de los famosos belarminos, no? El dinero que habia en asturias durante la guerra civil. Y al final ya no valian los belarminos, y la gente colgada con sus belarminos.
Un importante documento historico el que rescata hoy para nosotros con su discurso, monsieur.

Feliz lunes

Bisous

ROSALIANM dijo...

Toda una joya documental y quizá me quede con una frase que sirve para muchas situaciones de la vida: Reflexionar sin apasionamiento...
Un abrazo amigo.

Mercedes dijo...

Un discurso con mucha fuerza y convincente el de Belarmino Tomás. Lástima que... Pero la guerra la perpetran dos y sólo la gana uno.
Un abrazo.

Xibeliuss dijo...

Me sumo a Mercedes: solo gana uno ... y normalmente siempre pierde el mismo.

Pablo D. dijo...

El mismo que viste y calza. Aunque no fue él el que los puso en circulación.

Fue Rafael Fernández, minsitro de hacienda, propaganda y comunicaciones en el famoso Consejo autonómico de Asturias y León.

Parece que fue casi como el timo de la estampita. A la gente se le obligó a cambiar sus divisas por Belarminos en el 37 y cuando Asturias y León fueron tomadas por los nacionales este dinero perdió todo su valor. ¿Y qué es lo que pasó con los millones de pesetas que se sustituyeron por los billetes revolucionarios? Pues que Don Rafael se los llevó a su exhilio mejicano para vivir a cuerpo de rey...

Para más inri, la historia no conoce a este hombre por su "heróica" hazaña. Se le conoce por haber vuelto de México para convertirse en el primer presidente electo del Principado de Aturias tras la dictadura franquista.

Parece que la vida, en ocasiones, premia a los peores...

Un saludo, Madame!

Pablo D. dijo...

Una de las mejores frases que se pueden llegar a poner en práctica a lo largo e la vida, Rosalía.

No cabe duda de que muchos conflictos se hubiesen evitado de haber dado prioridad a la reflexión...

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Y, en muchas ocasiones, no vecen ninguno de los dos, Mercedes.

Soy partidario de pensar que en las guerras todo el mundo pierde...

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Siempre pierde el pueblo, Xibeliuss.

Aquí no hay colores, ni ideologías que valgan. La gente que día a día lucha por sobrevivir es a la que más daño se le hace...

Un saludo!

CarmenBéjar dijo...

Un documento histórico el que nos trasmites hoy, Pablo. Por desgracia las guerras nunca son buenas para nadie y menos para los humildes. La situación de España y de Asturias en aquel momento era de todo menos pacífica. Pero, ¿se preveía lo que años después fue una guerra civil? Me temo que sí.

Un saludo

NORMA SANTOS dijo...

Pablo, leí un libro hace unos años que se titulaba "Belarmino Tomás; soberano de Asturias,de Menendez García.Y hablaba de este pasaje. Me gustan mucho las biografías. Por cierto, haber si un día nos hablas de Felipe II, me encantaría.
Un abrazo amigo.

Pablo D. dijo...

Está claro que por algún sitio iba a romper esta situación. No me atrevería a decir que ya se pensase en una guerra civil y sí en un cambio de gobierno en el que volviesen a tener el poder las izquierdas.

Lo que me niego en rotundo a admitir es que la Revolución del 34 fuese el principio de la Guerra Civil, como muchos "grandes" investigadores defienden con tanto interés...

Un saludo, Carmen!

Pablo D. dijo...

Un gran libro el que te has leído,Norma.

Recomiendo su lectura a quien le interese saber más de este personaje.

Prepararé una entrada sobre Felipe II en tu honor, ¡eso está hecho!

Un saludo!

almalaire dijo...

Hay mucha desinformación, me temo que interesada, sobre los sucesos del 34...y bueno, yo también creo que las guerras las pierden siempre todos, pero que unos las pierden un poco más que otros.

Es muy interesante el artículo, Pablo y también la pagina, la miraré más despacio. Muchas Gracias :)

NORMA SANTOS dijo...

Hay Pablo...me tienes muy mimada.
Un abrazo amigo.

Cayetano dijo...

La insurrección -o revolución- de Asturias fue una consecuencia de la injusta y lacerante situación social, económica y laboral. La gente estaba harta y se echó al monte. Ahora bien, la diversidad de proyectos, de formas de entender la situación, de puntos de vista e ideologías, de actuaciones, también la impaciencia de las masas ante las reformas paralizadas y la radicalización de las mismas... esa diversidad y la falta de unión entre las ideologías proletarias, fue lo que llevó a la República a la perdición.
Un saludo.

Pablo D. dijo...

Hay una desinformación totalmente interesada, Almalaire. Por desgracia la historia se mezcla con todo tipo de intereses que terminan por desvirtuarla...

Disfruta de la página.

Un saludo!

Pablo D. dijo...

¡Todo sea por tener a una amiga contenta!

Un saludo, Norma!

Pablo D. dijo...

Creo que no se puede decir mejor, Cayetano.

La República no satisfizo ni a unos ni a otros, por lo que desde su nacimiento las tensiones, las desilusiones y las falsas esperanzas acabaron por matarla. Y de la peor manera posible...

Un saludo!

Las Reinas Del Garito dijo...

Felicidades, compañero, por los excelentes fragmentos que sueles colgar.

Como comentan, hay mucha desinformación/manipulación de los hechos, tanto que llega a ser descorazonador intentar tocar ciertos temas en conversaciones con gente normal.

Saludos, compañero.

Pablo D. dijo...

La verdad que sí, Reinas. Que, en muchas ocasiones, te encuentras con personas que da lo mismo lo que les digas y los argumentos que les pongas en la mesa...

Es una pena que la historia se manipule de tal manera que llegue a comer la cabeza de las personas.

Un saludo!

S. dijo...

Vaya documento histórico!
Y vaya manipulación de la historia

Pablo D. dijo...

Pues sí, S. No se que es más grande si el documento histórico o la manipulación que existe respecto al tema!...jajaja

Un saludo!

Nikkita dijo...

Pablo, una vez más una gran entrada, con un documento increíble.
Comienzan con mucha pasión, pasa a la recapacitación reflexionando sin apasionamiento, que les lleva a decidir negociar la paz, y sobre todo, pedir que, una vez visto que tienen todas las de perder, no se derrame más sangre, algo que me parece importante.
Me quedo con la frase: No es de cobardes deponer las armas cuando claramente se ve que es segura la derrota.
Un discurso del que se pueden sacar muy buenas lecciones.
Besos.

Pablo D. dijo...

Pues sí, Nikkita. De este discurso se pueden sacar muchas lecciones válidas para el presente.

Fueron hombres valerosos los que lucharon por su libertad. Si hubiesen existido muchos como Belarmino el transcurso de la guerra habría tenido un significado muy diferente...

Un saludo!

Giovanni Pili dijo...

saludos anarquista de la Cerdeña compañero!

Pablo D. dijo...

¡Un saludo, compañero Giovanni!

Related Posts with Thumbnails