jueves, 13 de mayo de 2010

Escuela Moderna de Stelton



Inspiradas en la Escuela Moderna de Francisco Ferrer, en la primera década del S.XX, comienza nacen por todo Estados Unidos una serie de instituciones de educación libertaria.

En el caso que nos ocupa, la iniciativa nacerá como respuesta al asesinato del pedagogo anarquista tras los sucesos ocurridos en la denominada Semana Trágica. Así, en 1910 un grupo de anarquistas neoyorquinos encabezados por Emma Goldman y Alexander Berkman fundan la Francisco Ferrer Association.

Serán tres los objetivos básicos de la asociación: en primer lugar publicar y extender lo más posible los estudios de Francisco Ferrer; en segundo,honrar su memoria a través de numerosos actos conmemorativos; y, por último, crear Escuelas Modernas por todo el país.

La institución comenzará a impartir clases en enero de 1911. En un principio, dadas las reducidas dimensiones del inmueble donde estaban situados, sólo se ofrecían clases nocturnas para adultos. Pero pronto se dieron cuenta de que el emplazamiento elegido se les estaba quedando pequeño por la numerosa asistencia de alumnos, así que deciden trasladarse a otro lugar más cómodo. Pudiendo impartir allí clases diurnas, para niños, y seguir con las nocturnas, para los adultos.

Muy pronto, la Escuela se convertirá en uno de los centros más importantes del movimiento radical de Nueva York. Tanto las clases diurnas como las nocturnas gozaron de numerosa asistencia, en la que podemos encontrar personajes que llegarán a ser muy conocidos como por ejemplo los artistas john Sloan y Man Ray. Dentro del elenco de personalidades que participarán, como docentes o como conferenciantes, destacan nombres tan importantes como Jack London, Lincoln Steffens o Upton Sinclair.

La institución se sufrirá unos cuantos traslados más hasta que definitivamente se instalan en Stelton, Nueva Jersey, en 1919. Este nuevo asentamiento poseerá cerca de 68 acres de tierra que se parcelarán y venderán entre los futuros habitantes del asentamiento. En el momento de su reapertura, alrededor de 100 familias eran las que poblaban el lugar.

La colonia comenzó a caracterizarse por su pluralidad tanto étnica como social ya que en ella convivían universitarios americanos, inmigrantes, intelectuales y obreros. Aunque el predominio lo tenían las familias judías venidas de Europa oriental.

Al carecer de cosas tan básicas como la electricidad, una red de tuberías y alcantarillado o un lugar estable donde vivir (tenían que dormir en tiendas de campaña), la vida del lugar en su primer año fue muy difícil. Pero, a medida que pasó el tiempo, las cosas fueron mejorando y los habitantes pudieron gozar de las ventajas con las que la civilización moderna les obsequiaba.

Los años 20 fueron el período más provechoso de la Escuela. Sus métodos de enseñanza se consideraron de los más aventajados del país ya que la disciplina, los castigos o el simple hecho de obtener unos calificativos formales estaban totalmente descartados allí. Por contra, se fomentaba el espíritu crítico de los estudiantes a través de la lectura de grandes obras clásicas de la literatura mundial y se les dotaba de una gran formación artística con clases dedicadas a la pintura, escritura o artesanía.

La colonia gozó de muy buena salud hasta principios de los años 30. La Gran Depresión provocó que muchas familias perdiesen sus puestos de trabajo y se tuvieron que marchar de Stelton para buscarse la vida. Hasta los ideales anarquistas se tambalearon ante la crisis llegando a pasarse al comunismo algunas de las pocas familias que resistían a abandonar sus hogares. Para colmo, a mediados de la década, con una Escuela en constante choque de indeas anarquistas y comunistas, la dirección decide vender parte del terreno por la imposibilidad de hacer frente a las numerosas deudas. Algunas de las familias que vivían en esos emplazamientos tendrán que ser alojadas por los vecinos en sus propias casas.

El golpe de gracia se lo dará la Segunda Guerra Mundial y la decisión del gobierno federal de instalar una base militar al lado de los pocos asentamientos que quedaban en el lugar. La atmósfera de esta decadente colonia se transformará radicalmente por la presencia de soldados. Éstos se tomaron la justicia por su mano y no dudaron en asaltar y robar numerosos hogares, incluso se dieron casos de violaciones a chicas de la comunidad.

Finalmente la Escuela Moderna de Stelton cerrará sus puertas en 1953, tras más de una década de agonía y sufrimiento...


(Si todavía no os habéis apuntado al sorteo de tres libros, pinchad aquí para hacerlo. El domingo se darán a conocer los ganadores.)

29 comentarios:

Madame Minuet dijo...

Menudo lujo, contar con nombres como el de Jack London como profesor!
Y como siempre las guerras fastidiandolo todo e inundando de barbarie los lugares donde habian comenzado a brotar las flores de la civilizacion.

Feliz tarde

Bisous

Nikkita dijo...

Hola Pablo, súper interesante, como ya es habitual por aquí.
Me ha encantado la idea de fomentar el espíritu crítico de los estudiantes, y me ha parecido horroroso el final. No termino de entender que los soldados se tomen la "justicia por su mano", y arrasen con un asentamiento civil, pero parece que es algo habitual...
Un beso.

Dissortat dijo...

Me impacta eso de las tiendas de campaña. Y es que cuando alguien quiere hacer algo, no hay obstaculos insalvables.

Lo de los soldaditos, sin comentarios... ¬¬

Salud!

Cayetano dijo...

Increíble que en los EEUU hubiera algo así como una pequeña organización libertaria. Hoy, después de todo lo que ha llovido, crisis y guerra incluidas, y con el neoliberalismo en plan triunfal, sería algo impensable en esas latitudes.
Un saludo.

Mercedes dijo...

No conocía la historia de esta Escuela Moderna de Stelton, me ha pareceido fascinante. Es una pena que no sobreviviera al tiempo, con la falta que hacen escuelas como estas para formar a los jóvenes en las humanidades. Me ha recordado un poco a Castalia, la ciudad de "El juego de los abalorios" de Hermann Hesse.
Un lujo venir a tu casa a aprender.

Sabor Añejo dijo...

Que triste final para tan buenos y fructíferos principios, y sobre todo, para la maravillosa finalidad del centro.

Saludos

Xibeliuss dijo...

Gran historia, Pablo: de los hermosos tiempos en los que la utopía estaba al alcance de la mano.
El final me ha dejado hecho polvo.
Saludos

Pablo D. dijo...

Un lujado, Madame. La verdad que fue una escuela de un nivel tremendo.

Como siempre, la guerra lo fastidia todo...

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Me atrae mucho la pedagogía libertaria, es una opción muy curiosa de educar a los jóvenes con métodos alternativos y entretenidos para ellos.

Fue dantesco lo que hizo el ejército. Sí, Nikkita.

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Pues sí, Dissortat.La fuerza de los ideales llega a hacer estas cosas. Pero no tengo la mñas mínima duda que esa época difícil fue compensada con todos los grandes momentos culturales que debieron de ocurrir allí.

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Creo en los setenta los antiguos estudiantes de la escuela fundaron una Asociación de Amigos de la Escuela Moderna.

Parece que sí, Cayetano, que hoy en día se estila como imposible que vuelva a existir algo así.

Un saludo!

Pablo D. dijo...

No conozco el libro, Mercedes. Pero no me extrañaría nada que tomase como modelo esta escuela.

Con tu permiso me apunto el libro para una futura lectura.

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Es triste, muy triste, Sabor Añejo. También lo es la tremenda vida de sus últimos directores: ella murió de un infarto en la época en la que los soldados campaban a sus anchas.

Él murió con 101 años y con la pena de haber fallado con el proyecto...

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Pues el final no quedó así: hace unos años se tiraron las pocas casas que quedaban en pie para construir un centro comercial...

Un final totalmente injusto, Xibeliuss.

Un saludo!

Javier dijo...

Las crisis económicas pueden hacer perder lo material y hacer tambalearse hasta las ideas.

FRAN dijo...

Interesante entrada...soy formador ocupacional y la verdad es que coincido al cien por cien en cuanto a que lo que necesitamos fomentar hoy en día es el pensamiento critico...el fin último del aprendizaje es hacer de los alumnos personas capaces de pensar por si mismas y de llegar a la verdad por medio de poner en duda lo que se da por establecido.
Fue Plutarco quien dijo hace ya algunos años : "El cerebro no es una vasija que se haya que llenar, sino una lampara de aceite que hay que encender".
Un saludo.

NORMA SANTOS dijo...

Las guerras siempre atacan la cultura, como si fuera una amenaza más, un enemigo a batir. ¡Ostras, Jack London! a Lía le encanta ese escritor.
Un abrazo Pablo.

Las Reinas Del Garito dijo...

Desconocía la historia de esta escuela. Es siempre sorprendete ver cómo detrás de la imagen monolítica que tenemos de los EEUU, albergan mucha más diversidad de la que le suponemos y más aún cuando conocemos su evolución histórica.

Un saludo y a disfrutar del fin de semana.

CarmenBéjar dijo...

¿Por qué las historias de los centros de enseñanza siempre empiezan con carencias y dificultades? Leyendo tu entrada me ha venido a la cabeza el caso de la Escula Induatrial de Béjar que nació en los años 50 del siglo XIX para dar educación a los numerosos obreros que trabajaban en la industria textil. Pues bien, tuvieron que cerrarla por falta d epresupuesto (ni el ayuntamiento, ni la diputación ni el estado podían ofrecer una enseñanza de calidad ni un lugar adecuado para ello).

Un saludo

Pablo D. dijo...

En este caso, Javier, el comunismo aprovechó la situación y se hizo cin un buen número de habitantes de la colonia. La tensión que allí se vivió fue algo expectacular...

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Una cita estupenda, Fran.

Tienes mucha razón, el espíritu crítico tiene que formarse desde pequeños, tiene que ser una de las claves de la educación de los jóvenes. Entre otras cosas, nos ayudará a que no ocurran sucesos como los que ahora estamos viviendo...

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Las guerras parecen las enemigas de la cultura, qué razón tienes, Norma.

Algún día esperemos que cambie...

A mí también me gusta mucho jack London, qué buen gusto tiene Rosalía.jajaja.

Un saludo!

Pablo D. dijo...

Parece que EEUU es el país más retrógrado del mundo. Y al final los que estamos a la cola en variedad de culturas somos nosotros...

Un saludo, Reinas!

Pablo D. dijo...

Está claro que a los gobernantes no les interesa un pueblo culto, un pueblo que tenga espíritu crítico y que cuando algo va mal se movilice para cambiarlo.

Es una pena lo que le pasó a la Escuela industrial, Carmen. Seguro que para ella no tenían fondos, pero para otras cosas menos importantes estaban las arcas llenas...

Un saludo!

ROSALIANM dijo...

Interesante este personaje, Francisco Ferrer, al que se le dedicó esta escuela. Anti-clerigal pero de padres religiosos, ingresó en los masones y promulgó el librepensamiento. Hizo suyo el pensamiento de Rouseau. He leído algo sobre este tema, poco la verdad. Ahora, Jack London es un gran escritor, magnífico y se auto-educó en bibliotecas y en el placer de la lectura.
Me ha encantado tu entrada Pablo, como siempre.
Un beso.

Felipe dijo...

Pablo,muchas gracias por darnos a conocer esta iniciativa sin par.
Y es que lo bueno suele cuartearse cuando al sistema le incomoda

Saludos

Carolina dijo...

Hola Pablo, cuanto cuesta crear y sostener un sueño y que facil es pisotear y destruirlo todo en un segundo y en dos patadas!

Un beso.

almalaire dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
almalaire dijo...

(He borrado el anterior comentario porque sólo me salió la mitad (misterios del cibermundo)

Decía que que triste que siempre falte dinero para las escuelas, o para cualquier otra iniciativa que tenga por objeto enseñar a pensar y a convivir. El final de la historia es totalmente descorazonador.

Un abrazo, Pablo.

(Por cierto, ¡que grande Man Ray!.Bueno, que grandes todos. A Upton Sinclair le tengo manía por lo chungo que fue con Einsestein. Me ha hecho gracia verlo por justo hablo de él en la ultima entrada de mi blog . Me gustaría invitarte )

Related Posts with Thumbnails